Para el resto es tan simple y para algunos como nosotros el alma pierde trozos en el camino. El problema es que la memoria aún funciona y como quisiera quitar partes de lo vivido.
El viento juega y se esfuma.
Y yo ya no quiero ser el sol.
Mente perfecta para la perdición absoluta que relata su día a día y aventuras que resultan de situaciones complicadas y deshonestas
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